Nueva Zelanda: un país para la aventura


 

Mientras estés estudiando y posiblemente trabajando en Nueva Zelanda quizás sientas la necesidad de salir de la rutina en algún momento. Es posible que quieras conocer más regiones del país, pues estás en un lugar nuevo que no conocías. Deberías aprovecharlo.

 

Hoy vamos a hablar de las mejores cosas que puedes hacer en Nueva Zelanda en tu tiempo libre. Algunas vienen con una advertencia de seguridad: no aptas para todo público.

 

Deportes Extremos

 

Este país tiene algunas de las ciudades más aptas para vivir en el mundo, una economía próspera y calles seguras. Es por esto que los Kiwis (apodo cariñoso para los neozelandeses) buscan emociones fuertes en sus actividades de relajación.

 

Los deportes extremos son algo que si eres un aventurero, no puedes dejar de probar. El puente Kawarau en Queenstown es la cuna del bungee jumping. Hace 29 años, en ese mismo lugar, se ofreció por primera vez en la historia del mundo bungee de manera comercial. Un salto de 43 metros en medio de un paisaje cinematográfico.

 

El paracaidismo en cualquier parte del mundo es una experiencia que cambia vidas. Pero al hacerlo en Nueva Zelanda, en el modo de salto tándem*, tendrás la ventaja de poder ver hermosos lagos, playas, montañas y todo, al mismo tiempo que caes desde 5500 metros de altura alcanzando los 250 km/h en menos de un minuto. Un viaje de estos puede tomar alrededor de un minuto en caída libre y hasta 10 contando la caída controlada con el paracaídas abierto.


 

Caminatas y exploración

 

Puedes encontrar cientos de paisajes hermosos en este país, por donde podrás caminar o simplemente tomar fotos y disfrutar del contacto con la naturaleza. Incluso acampar bajo las estrellas. Al sur puedes visitar las 3 especies de pingüinos habitantes de las islas, y así conocer un poco de la fauna nativa.

 

Existe nen Nueva Zelanda lugares naturales que ofrecen un plan distinto a las alturas y a la velocidad. Las cuevas de Waitomo son el destino perfecto para hacer caving, escalar, caminar y nadar, todo en un mismo lugar. Recorrer este lugar promete no decepcionar, además que tendrás un show de luces privado de la mano de los gusanos de resplandor, en el techo de la cueva. Un cielo estrellado bajo techo.

 

Lord Of The Rings

 

Si te gustaron las películas de Lord Of The Rings, seguro ya sabes que Nueva Zelanda prestó alrededor de 150 locaciones para la filmación de los paisajes de la trilogía original, y eventualmente para la trilogía de El Hobbit.

 

Existen tours y paquetes que ofrecen un recorrido por algunos de los sitios más icónicos de las películas, entre los cuales están Matama, en la Isla Norte. Aquí en medio de granjas productoras de leche, cobró vida el pueblo de los Hobbits en ambas trilogías. Aún se conservan partes de la escenografía para el disfrute de los fanáticos.

 

En las islas del Sur encontrarás incluso más destinos para visitar. Como Canterbury, que del set ya no queda nada, pero la magia del lugar aún prevalece y donde encontrarás un hostal para pasar la noche. Aquí se edificó el pueblo de Edoras, ciudad principal del pueblo de Rohan. O en Nelson donde estaba el "Anillo único", bosque de Chet, valle del arroyo Sombrío. Aquí podrás encontrar un verdadero regalo para los amantes de las historias de la tierra media. Este es el hogar de un hombre muy especial llamado Jens Hansen, orfebre de profesión y creador de los 40 anillos usados en la filmación de las películas. En su cabaña encontrarás uno de los anillos originales expuestos. Si quieres una réplica, puedes comprarle una hecha por él mismo en oro de 9 o 18 quilates para que la lleves de por vida contigo.

 

 

Las cosas por hacer en estas islas son casi infinitas. Pero recuerda siempre consultar la disponibilidad de hostales y los precios antes de comenzar una  nueva aventura.